BINÓCULO Nº 203 Rafael Rodríguez Olmos Al Psuv que no oye… y a Jorge que no renuncia La vieja Carmen decía que aquel que se ufanaba de saber, era porque no sabía nada. El Tío Miguel, que lo sabía todo –y no se ufanaba de nada-, decía que quien utilizaba su poder para pasar por encima de los demás, era, por definición, un incompetente dictador. Este par de viejos, mi santa madre y mi tío, ahora se me asemejan a una especie de binomio Lenin- Rosa Luxemburgo, solo que al más puro estilo criollo. Filósofos de la vida, les han dicho. Más bien creo que son sabios de la conciencia. Con el lenguaje de todos los días, podían decir todo. Ahora sé que mi partido no sabe nada, y que además con ese comportamiento estalinista –yo diría que fascista- no hace otra cosa que ratificar a los sabios ancianos, que en paz descansen. Y casi estoy convencido de que fue la única desgracia que nos legó el gran Chávez. El crear un partido de la nada, tal vez soportado en su criterio mesiá...