CON
181.157 VENEZOLANOS, es imposible que se quiera imponer en Venezuela el
etnónimo de Afro descendiente, como estrato mayoritario
"NO PUEDES SER LIBRRE NI REVOLUCIONARIA, MIENTRAS EL
IMPERIO APLASTA TU CEREBRO CON LA BOTA DEL COLONIAJE RELIGIOSO, INVENTADO PARA
EL ENGAÑO Y LA DOMINACIÓN DE LOS PUEBLOS Y EJERCER EL COLONIAJE"
HECTOR F.
AGUILAR
Desde hace mucho tiempo, se vienen haciendo una serie de debates, en el que se ha buscado promover todas nuestra manifestaciones autóctonas, y la diversidad de las poblaciones que fueron incluidos en el Censo 2011, con el firme propósito de fortalecer la importancia que tuvo la participación de nuestros pueblos en la construcción de un pensamiento originario, en el que se viene haciendo aportes importante por descolonizar la memoria y en el que se ha execrados a los estratos venezolanos que poseen una piel negra y morena y donde se ha podido notar su no presencia en diferentes eventos que se han realizado en el país.
Desde hace mucho tiempo, se vienen haciendo una serie de debates, en el que se ha buscado promover todas nuestra manifestaciones autóctonas, y la diversidad de las poblaciones que fueron incluidos en el Censo 2011, con el firme propósito de fortalecer la importancia que tuvo la participación de nuestros pueblos en la construcción de un pensamiento originario, en el que se viene haciendo aportes importante por descolonizar la memoria y en el que se ha execrados a los estratos venezolanos que poseen una piel negra y morena y donde se ha podido notar su no presencia en diferentes eventos que se han realizado en el país.
Desde
la Prensa Alternativa y Comunitaria el
Negrero, nos hemos caracterizados por defender el gentilicio y nuestra
identidad venezolana (la cual no obviamos y ponemos en cada debate por delante
de cualquier epíteto racial) en el que se ha querido de manera solapada imponer
un sola postura, en vista que pareciera, quererse obviar y no aceptar, que en
la construcción de la República de Venezuela (a partir de 1811), solamente
contó con la presencia nuestros epónimos libertarios negros/negras, morenos/morenas
indígenas, mantuanos/mantuanas y criollos, los cuales jugaron un
papel importante en la conformación de la venezolanidad e inspiraron, respeto
por su bravura, destreza en el manejo de la armas, gran inteligencia en la
planificación y organización militar, puesto que eran los únicos que tenían
motivos para llevar a cabo su independencia, así como la eliminación de la
esclavitud y la igualdad de las clases sociales.
“La verdad es que me he
interesado siempre por este tema y creo que en la mayoría de los casos, quienes
hoy discuten si son afrodescendientes o no, miran su piel con ahínco
y han caido en la trampa de quienes buscan separar a los venezolanos. Desde
la independencia se buscó la unidad de los venezolanos, por encima
del color de piel; elemento que siempre han querido utilizar los enemigos
de la Patria para separar; sobretodo, quienes ostentan el
poder gracias a su segregación de clase, más por separar y ahondar en
las diferencias, que por buscar lo humano, lo esencial de nuestra
nacionalidad...¡mosca con la trampa!... Al mismo Bolívar le costó aceptar la
liberación de los esclavos (que yacía en el subconsciente de los oligarcas y
blancos peninsulares)...La realidad histórica en Venezuela enterró al fascismo
y quienes hoy buscan separar, se las ingenian con sus tesis de afro
descendientes (la raíz es real) al igual que a los indígenas o mejor
originarios, como dicen muchos por ahí; pero el odio y la esclavitud también se
visten de modernidad...¡Mosca!; ahí está el peligro y los yanquis saben mucho
de eso; porque es lo que hicieron a los negros del Sur ,
al dejarles el trabajo del desprecio y la esclavitud, aún en nuestro
tiempo, disfrazada de mano de obra barata”
Marco Tulio Arellano Labrador (25/06/2014).
En
este sentido, se debe enarbolar la transparencia en el debate, en el que se
debe buscar visibilizar los diferentes momentos históricos que
hicieron parte de ese proceso histórico, pero creemos que este tipo de eventos,
siguen adoleciendo de la presencia de los venezolanos que poseen una piel negra
y morena, en el que pareciera que se no se quisiera visibilizarlos, olvidándose
que la interculturalidad debe entenderse como un paradigma que obedecen a
diferentes configuraciones culturales e interculturales, que no se puede
desprender del contexto social e ideológico que rodea a cada uno de las
instancias de representación social (los gobiernos, organizaciones, movimientos
sociales y culturas), en el que tal proceso exige buscar orientaciones que
tengan que ver con la transformación de la conciencia en sí mismo, con el
objetivo de lograr la interconexión de las culturas y sociedades para alcanzar
la comunicación y diálogo intercultural simétrico y equitativo.
Pero hemos notado, que
en los referidos eventos que tienen que ver con el auto reconocimiento se ha
asumido conducta racista, discriminatorias y xenofóbica en contra de quienes se
auto reconocen y hemos visto que no se ha asumido una postura gregaria,
transparente, honesta e incluyente a favor de estos estratos que vinieron a
conformar la venezolanidad y que sentimos que quienes se encargaron
de su organización, han impuesto una postura que demuestra lo lejos que estamos
de alcanzar la unidad entre los venezolanos que se caracterizan por poseer una
carga histórica de más de cuatrocientos años, mientras el ventajismo y el
oportunismo sean la premisas que se impongan, si no entendemos la necesidad de
ser álgidos en el debate y unidos en la acción (cuestión que en todo
acto, siempre nuestro Presidente Chávez remachaba), en el que
nos estamos olvidando que se hace necesario llegar a
consenso, en vista que no se puede obviar que esta es la patria de Bolívar, lo
que representa en la revolución bolivariana, nuestra historia política,
geográfica y socio étnica, para darle vida a unos imaginarios que consideramos
que no tienen ninguna presencia en esta tierra de libertadores, porque nacieron
en el 2001, con la Conferencia Contra el Racismo que se dio en Sudáfrica.
Lo que representa que
en esa Conferencia, no se fue a buscar el consenso entre los seres humanos que
fueron desarraigados e intercambiado por los africanos a los barcos negreros europeos
por cualquier producto suntuario, para después ser llevado a tierras extrañas,
vendidos y someterlos a un proceso de esclavización, cuando más bien se debió
crear una resolución que avergonzara a los africano por tal actitud inhumana e
impía y que elevara la presencia de los negros y los morenos por haberse
convertido en sujetos creadores de cultura. Esto quiere decir, que en Durban
(2001) fueron a limpiarles la cara a los africanos por tales hechos que
marcaron un paragón en la historia de la humanidad, puesto que se dieron el
lujo de intercambiara a su propia gente, sin importarles que eran humanos
Pero lo más delicado de todo esta realidad, es
que en Venezuela existen un grupo muy minoritario que se han convertidos en
fanáticos de la africanidad y que se han encargado de imponer el termino por
encima del rechazo que le dio el pueblo
venezolano en el Censo de Habita y
Vivienda en el 2011, lo cual nos lleva a fortalecer la premisa…, que con esos resultados, es imposible que se
quiera imponer en Venezuela el etnónimo de Afrodescendiente, pues, si la población total venezolana es de 28.946.101
aproximadamente (Según Censo de Vivienda y Habita 2.011), solamente se
reconocieron como afrodescendiente 181.157 (es decir 0.7 por ciento), presentes
mayormente en los estados Miranda (42.264 de una población de 2.675165),
Carabobo (21.281 de una población 2.245.744) y Aragua (19.874 de una población
1,630.306). Más de 15 mil en el estado Zulia de una población de 3.704.404,
18.675 se encuentran en el Distrito Capital de una población de 1.943.901,
3.369, en el estado Monagas 6.364 de una población de 905.443, en
Vargas (6.070 de una población de 352.920,) en Falcón (5.600 de una
población de 9028479), en Bolívar (población 1.410.964 y 5.334 en Anzoátegui (de
poblaciòn1.469.747), 5.287 se ubicaron en el estado Yaracuy, 4.286 en Sucre de
una población de 896.291., 2.716 en Mérida, 2.287 en Nueva Esparta, 2.256 en
Guárico, 2.122 en Portuguesa, 2082 en Táchira, 1.790 en Barinas, 1.383 en
Cojedes, 1.206 en Trujillo, 956 en Delta Amacuro, 875 en Apure, 529 en Amazonas
y 16 en Dependencias Federales (Ver Cuadro de la Población Censada
2011 por entidad Federal y su Tasa de Crecimiento. Fuente INE).
Esto quiere decir que
estas cifras son irrisorias y que no es posible que en nuestro país, no se
quiera reconocer la presencia de los estratos negros y morenos, para darle
reconocimiento al neologismo de “Afro descendiente” que nos presenta como
anticonstitucional, antehistórico y rechazado por la población venezolana
rechazó de manera notaria y transparente en el Censo de Habita y Vivienda del
2011 llevado a cabo por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Lo cual nos llevó a
enarbolar la necesidad de empezar a desmontar nuestra propias concepciones,
como las teorías que incentivaron la colonización de la memorias de
los países que ellos llamaron provincia, periferia y que hoy los EE:UU, nos
llama su patio trasero y por ello no vimos con buenos ojos que no se haya
incluido en el debate tales posturas (las culturas negras y la morenas), porque
se está minimizando y se estaban olvidando que somos venezolanos, estamos en la
patria de Bolívar y que estos estratos representan la población mayoritaria en
Venezuela ( según los resultados del Censo de Habita y Vivienda 2011.), los
cuales no se puede echar a un lado, para darle auge a un estrato social que
solamente logró el 0.7 de la población, que representa que solamente se
reconocieron en Venezuela, como afro descendientes 181.157 ), a pesar de que no
se han dado cuenta que la diversidad cultural es una condición de convivencia y
es por ello que la lucha por la autonomía admite la conciencia de la existencia
de otras culturas, así como la conciencia de que el procesos mismo de experimentar
la discriminación o de luchar contra ello, le suma algo a la cultura propia, en
el que se debe ver las condiciones actuales en las cuales se producen la pérdida
de tradiciones, costumbres, adaptaciones o asimilaciones a otras culturas en
condiciones de inequidad, avasallamiento y cosificación cultural.
Por ello, es cierto
que no estamos viviendo un “encuentro cultural” sino más bien un proceso de
constante usurpación, ocasionado por desigualdades y asimetrías por las
potencialidades de las culturas hegemónicas por imponerse y determinar las condiciones de
este encuentro hacia modelos civilizatorios totalitarios y hegemónicos.
Sin embargo, dichas
asimetrías y desigualdades, deben llevarse a la arena de la
multiculturalidad y el diálogo intercultural, e incluso, a un
cuestionamiento de la cultura del otro, para no caer en hegemonismos.
Por tal razón, tal
desafío implica un proceso de reivindicación, reconstrucción, re
identificación, no tanto en base a la historia de haber vivido, como
comunidad, pueblo o nacionalidad, discriminada en una sociedad mestiza, sino de
luchar contra la discriminación concreta, contra la naturalización de las
asimetrías sociales cotidianas, contra prejuicios y exclusiones, contra una
sola concepción de lo que es desarrollo, progreso e institucionalidad
modernizada colonial.
Es por ello que en las
posturas que se han ventilado en Venezuela, no se ha buscado la
inclusión de todos los que nos encontramos en los predios de esta gran patria,
lo cual llama a la reflexión, puesto que no se puede hablar de
diversidad, cuando no se quiere llegar a consenso y lo que se ha hecho, es
asumir una actitud de ponerse a la saga contra cualquiera postura que forme
parte del gentilicio de la identidad venezolanas para echar la racionalidad de
los hechos histórico (en que se fundamentó la colonización de la memoria) a un
lado, sin internalizar que tales estratos que se caracterizan por poseer una
piel oscura, contaron con el desprecio de sus originarios (Los africanos que se
dedicaban a cazarlos e intercambiarlos a los barcos negreros europeos.., para
que después fueran trasladados a tiene ajenas y vendidos, para después de ser
adquiridos, ser esclavizados por sus propietarios), los cuales despreciaron su
propia idiosincrasia, aceptaron la del colonizador y cuando fueron a
reflexionar, eran demasiado tarde, porque ya estaban colonizados, conquistados
y sometidos a las implicaciones del poder imperial que para la época se hacían
trasparente a través de la imposición del etnocentrismo de su cultura.
Es por ello creemos
que la poca comprensión de los hechos históricos, se convirtió, en una trabas
que impiden el acceso concreto a la verdad, por ser demasiadas cerrada y
excluyente, las cuales sigue impidiendo el buen discernimiento, en el cual
sentimos que sin la presencia de la culturas negras y morenas no se puede
llegar a posiciones mucho más abiertas que permitan superar la camisa de fuerza
de las ideologías colonizadoras…, en donde se hace necesario asumir posición y
establecer el diálogo en fortalecer la etnicidad venezolana y fundamentalmente
la unidad de todos los venezolanos.
Ello nos lleva hacer
una reflexión profunda acerca de desmontar, revisar nuestra propias posturas y
echar a un lado, aquellas que no ayudan a fortalecer todo aquello que nos
enriquece como pueblos que tenemos orígenes distintos, con historias diferentes
y costumbres diferentes para poder entender que hay que hacer todo
lo posible por buscar esa “unidad en la acción”, a la cual nuestro Presidente
Hugo Rafael Chávez Fría siempre hacía mención y que enarboló en cada discurso
que pronunció, ante de su muerte, porque hay que ver con mucha
sutileza que se hace necesario buscar conceso, en un país que se considera
multiétnico, pluricultural, pero que además reconoce “…el ejemplo histórico de
nuestro libertador Simón Bolívar y el heroísmo y sacrificio de nuestros
antepasados aborígenes y de los precursores y forjadores de una patria libre y
soberana…”(Preámbulo de la CBRV), en el que los estereotipados como negros
fuimos reconocidos después de doscientos años de vida republicana, como
“forjadores”, lo cual quiere decir que eran tan inteligentes estos humanos
gregarios (a pesar de tener tal carga histórica negativa que le atribuyó las
culturas europeas) que tuvieron la capacidad de reconocer que se encontraban en
espacios geográficos distintos, aprender sus diferentes idiomas, crear una
toponimia distinta a la original diferente a la de los africanos, europeos e
indígenas, y simplificar todo lo que estaba a su alrededor, para poder
comprender las posturas del colonizador, como sus influencias diversas y
complejas, y como se habían convertido en la clave del empobrecimiento colonial
del que hemos sido víctimas, producto de la imposición de la dominación
occidental.
Por ello sostenemos
que no reconocemos como venezolanos de piel negra y no aceptamos que nos pongan ningún epíteto
ante del venezolanos, originarios de la república y de esta gran nación que se
llama Venezuela y lo planteamos con gran integridad y sin discusión, puesto que
nacismos en la tierra de Bolívar y eso nadie nos lo va a quitar, porque
reconocemos que llevamos la sangre de un Imaginario libertario que independizo
cinco naciones, en el que se puede notar que quienes asumieron su bandera,
tuvieron la capacidad de echar a un lado su linaje, estatus social, propiedades
para ir a hablar con los libertarios Haitianos y pedir ayuda en pro de la
independencia venezolana y no se convirtieron en parcelas, porque
sabían que era necesario la “unidad de la acción”, en el que se
comprendió que esos negros, morenos, pardos o mulatos, se había convertidos en
el alma y espíritu de la gesta libertaria, en sujeto crítico,
solidario, cooperativo, autogestionario, bolivariano y no entendemos que se
utilice este momento histórico para imponer postura que no encajan dentro de la
realidad venezolana, en el que se hace necesario con mucha
urgencia, fortalecer nuestro autoestima para poder combatir los
argumentos que impusieron tal condición inhumana que permitió
convertir a seres humanos racionales en sub humanos, depositarlo en asientos y
después venderlos como subhumanos o animales y en el que se debe entender que
se hace necesario predicar la participación organizada sobre la base de la
nueva materialidad dentro de la República que se está formando hoy en
Venezuela, encauzada dentro de los parámetros del socialismo, humanitario y
comunitario, porque algo que no podemos olvidar, es que este proceso
bolivariano no sólo produjo un nuevo individuo, ideológicamente, políticamente,
socialmente, culturalmente, biológicamente y genéticamente, sino que además, la
variedad de experiencias sociales y culturales permitieron reinterpretar
nuestras experiencia y procesos históricos, según nuestras necesidades y
consecuencias, en el que unos venezolanos de color negro y moreno crearon una
existencialidad que los llevó a convertirse en sujetos creadores de cultura,
puesto que el aporte que hicieron, marcó un hito de gran trascendencia en la
humanidad y es la única herramienta con que contamos para elevar nuestro estima
y eliminar los vestigios que quedan de la irracionalidad cometida por quienes
se dieron el lujo de alimentar el oficio impío de cazar a seres
racionales y depositaron en asientos para luego venderlos a los
barcos europeos.
Prensa Alternativa y Comunitaria el Negrero de San Agustín del Sur
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