BINOCULO Nº 167
Rafael Rodríguez
Olmos
El taradismo y
la incoherencia
No
nos debería extrañar si llegó un segundo avión el viernes a Panamá desde
tierras del Big Brother. Con toda seguridad que venía cargado de alguna pomada
antiinflamatoria y analgésica, para que el Premio Nobel de la Paz se untara por
todo el cuerpo. Literalmente debió ser la mayor golpiza que recibe un
mandatario estadounidense, luego de asistir a un encuentro, que por cierto
resultó ser el más importante de todos los que se han realizado.
El
jueves decía en mi programa de radio que Obama iría a la VII Cumbre con plomo
en el ala, porque ya había salido vapuleado del encuentro con los países de
Petrocaribe en Jamaica. Pero incluso antes, ya sabían que solo los cubanos
aportaron tres millones de firmas a la etiqueta “Obama deroga el decreto ya”;
sabían incluso que el pana Nicolás llevaba en las alforjas un pelo más de diez
millones de firmas.
Sé
que no es dialéctico hacer comparaciones, pero desde la revolución de la No Violencia
de Gandhi para liberar a la India del dominio inglés, no conozco otro proceso
tan contundente y tan corto en tiempo contra un imperio que lo haya obligado
echar atrás. Chávez dijo en muchas oportunidades que éramos una revolución
pacífica pero armada. Recuerdo que el tío Miguel tenía mucha claridad sobre el
tema. Por allá a mediados de los 80 me explicaba el problema de la paz. “No
existe capacidad tecnológica –me decía- para enfrentar a un monstruo como el
imperio. Necesitaríamos cien años para esa igualación y eso lo convierte en
imposible. Pero tenemos un arma mucho más contundente y es la fuerza moral que
le puede imprimir la palabra al combate como el mayor mecanismo de
convencimiento. Siempre tienes que apostar a la paz porque el enemigo se alimenta
de la guerra y nunca debe permitir que lo jalen por ese camino. Incluso, cuando
comience a diseñar la estrategia, deben
partir del convencimiento de la
necesidad de la paz, pero la paz como un arma para combatir. No olvide que en
el sermón del monte, Jesús exclamaba: “Bienaventurados los que procuran la paz, pues Dios los llamará hijos
suyos”.
¿Y
acaso no fue eso lo que hizo Gandhi con la propuesta de la desobediencia civil?
¿Y acaso que los ingleses no debieron echar atrás a pesar de la brutal represión
que estaban cometiendo y que el mundo entero observaba? Eso ocurrió a mediados de siglo pasado como
una tecnología que apenas nacía. Las redes sociales de hoy demostraron al
imperio que también sirven para darles en la madre.
Y
por otra parte, creo que por primera vez todo le sale bien a los países
latinoamericanos y del Caribe en uno de estos encuentros con el Gran hermano. Y
eso tiene sin duda una lectura: la unidad como una necesidad fundamental de
lucha.
Ahora,
si alguien creyó que esta derrota va a amilanar al imperio, obviamente no lo
conoce. La historia nos cuenta que el imperio viene de derrota en derrota y no
por ello se amilanó. Nacido a principios de siglo pasado, no fue como pretenden
hacer creer el gran victorioso de la Segunda Guerra Mundial, sino los
soviéticos que además pusieron la mayor cantidad de muertos; y los ejércitos
europeos. Combates del Army gringo como tales, los hubo en el Pacífico contra
Japón a finales del conflicto y todos sabemos que ya era un Japón derrotado.
Después de la Guerra Mundial, en los 50 salieron con las tablas de la cabeza de
la guerra de Korea; luego vino Vietnam, la gran derrota. En Irak no hubo guerra
porque su ejército había desaparecido. En Santo Domingo fue una invasión, en
Granada cometieron un genocidio, en Panamá igual, lo mismo que en Libia donde
pusieron los reales y los aviones pero no los hombres; y no le echaron bola a
Irán porque las cuentas le decían que Vietnam iba a ser una tea party comparado
con lo que se encontrarían allí.
La
característica de los gringos en sus cien años de imperio, ha sido el
genocidio, el saqueo, el robo, la confiscación, el despojo, pero nunca el
combate porque a pesar de sus tecnologías, no les ha ido bien. Obviamente, para
ellos nunca tuvo valor el proverbio bíblico que dice: “más vale comer pan duro y vivir en paz, que tener muchas fiestas y
vivir peleando”.
Y
precisamente partiendo de allí es que debemos pensar en lo que va a ocurrir,
por el peligro que representa un monstruo herido. ¿Por dónde vendrán? No lo
sabemos. Pero acabamos de obtener la mayor victoria política que se le propina
al imperio desde Vietnam, en forma pacífica. Y eso no lo perdonarán.
Es
importante tener en cuenta que Estados Unidos tiene una cultura del magnicidio.
Por qué no pensar que la ultraderecha de ese país –que es muy fascista- piense
que ya el negrito premio nobel no les sirve y decida sacarlo del camino. No es
el primero que matan. Aunque muchos no lo entiendan, esa derrota política
duele, y mucho, sobre todo en esta coyuntura.
El
otro gran derrotado –una vez más- en la oposición venezolana. Siempre que habló
de ellos me recuerdan a Mafio y sus
Pandilleros, aquella comiquita llamada Los Autos Locos, donde los bandidos
manejan un sedan 1920 llamado Chugabum. Pues
esta oposición, es la mayor expresión de estupidez que haya conocido en mi
vida. Ya ni siquiera trato de entender qué es, y si es posible juntarlos a
todos para sacar uno completo. Ese montículo de taradismo y de incoherencia,
fue lo que hizo que Obama actuará directamente en la desesperación imperial de
salir de Maduro y del chavismo.
Y
al igual que pasó con Henrique Capriles que los terroristas quisieran ver
muerto, ya debe estar pasando con Obama. Dirán que es procubano y que los dejó
solos. Es una oposición que nunca ha tenido la capacidad de pensar, de
analizar, mucho menos de entender. Están inmersos en su mar de contradicciones,
sin darse cuenta que el país avanza y que además les pasa por encima.
Oportunidad
de oro tenemos en estos momentos. Y es tiempo de regresar a Venezuela a combatir
la guarimba económica que está golpeando muy duro. Es necesario diseñar una
estrategia y avanzar en ella con toda celeridad. Incluso para que cuando el Big
Brother vuelva a atacar, tengamos mucha más contundencia para resistir.
Caminito de hormigas…
Las maniobras de González y Scarano contra los Salas no solo
quedaron al descubierto, sino que tendrán una marcada influencia en los
resultados de las primarias. Las encuestas dan como ganadores a los candidatos
respaldados por Proyecto Venezuela en los circuitos 1,2,4 y 5… Salvatore Lucchese se la juró a Enzo Scarano. No le perdona la
traición en la cárcel. Tiene verbo encendido, recursos y una capacidad de movilización
que tiene a más de uno preocupado. Van por el mismo circuito (3). “En la cárcel
se conoce verdaderamente a una persona, incluso más que a tu propia esposa”,
dijo. ¿Después de 10 años? A buen entendedor. Por cierto, me dicen que Scarano no
está enfermo de la próstata como dijo. Y me aseguran además que tanto él como
Pablo Aure serán inhabilitados… No es distinto en Caracas. La MUD ya no sabe cómo controlar los
ánimos. Me dicen que a Chuo Torrealba lo tiene a punta de Gotas del Carmen y
Valeriana, 25 cada seis horas, alternadas…
La empresa Diana está en graves problemas. Hace poco fue
sacado esposado por funcionarios del Sebin, el gerente de Diana San Carlos,
Cojedes, por choro. Además de eso, descubrieron un mega guiso, porque la
empresa compra Soya con dólar 6,30 para elaborar aceite en la planta en
Valencia, pero resulta que la soya es desviada a Polar donde la venden a dólar negro. Suponemos que ya tanto Nicolás
como el ministro Bello conocen de esto. Y si no lo sabían, ya se los
informé… Recomiendo volver a ver El
Padrecito, película de Cantinflas de 1964. Está totalmente vigente. Es una
crítica social extraordinaria.
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