Reflexión sobre los
intentos de construcción del socialismo en África (I)
Por: Oscar Feo
Estas
notas buscan promover una reflexión sobre una experiencia poco conocida en
Latinoamérica: el socialismo africano. A partir de la década de los cincuenta
con el inicio de la descolonización y los procesos de liberación nacional,
muchos países africanos trataron de construir una sociedad diferente a la
capitalista y optaron por el socialismo. Poco queda de ellos. Aprender de la
historia es fundamental para no cometer los mismos errores. En eso estamos,
tratando de aprender para corregir y avanzar…
África es
el continente señalado como el sitio de origen de la raza humana, y podemos
caracterizarlo como un continente de contrastes y conflictos, con inmensos
recursos naturales, pero empobrecido al extremo por siglos de explotación y
saqueo de sus recursos y riquezas. Una de sus desventuras fue el "comercio
de esclavos", dirigido por europeos que capturaban hombres libres en
África, los trasladaban y vendían en América, para retornar a Europa llevando
productos y riquezas americanos. Esa situación se mantuvo casi cuatro siglos.
Se estima que 80 millones de habitantes originarios de África fueron capturados
y esclavizados para convertirlos en fuerza de trabajo para explotar las
colonias americanas, despoblando a África y despojándola de su población más
joven y activa. Solo para imaginar el desangre que sufrió ese continente
calculemos que cerca de 700 personas diarias, durante 300 años, fueron sacados
de su territorio y trasladados a América como esclavos. Es sin duda el
genocidio más grande de la historia de la humanidad, solo comparable al de
América, donde su población originaria estimada en 80 millones de personas, fue
reducida drásticamente durante la conquista, de tal forma que en el año 1600 no
alcanzaban ni los 10 millones. Todo ello, como parte de la acumulación
originaria que permitió el desarrollo del capitalismo y el enriquecimiento de
Europa, considerada cuna de la cultura occidental, olvidando que fue construida
sobre el genocidio y empobrecimiento de dos continentes. No es posible entender
la situación de África y América, sin considerar la esclavitud y la expoliación
de sus recursos a lo largo de esos casi cuatro siglos.
En 1885,
en la Conferencia de Berlín, las potencias europeas encabezadas por Francia e
Inglaterra, se distribuyen el continente africano dando inicio al periodo
colonial. Europa ya no se apropia de su población, se ha abolido la esclavitud,
pero se adueña de su territorio y continúa expoliando sus recursos naturales
indispensables para el desarrollo de las potencias imperiales.
Para 1950
sólo 6 países de Africa eran independientes, el resto territorios coloniales,
comienza en esa época la lucha anti colonialista. Recordemos un hecho
geopolítico: África está dividido en dos sub continentes con marcadas
diferencias. El norte conocido como Magreb, constituido por Egipto, Libia,
Argelia, Tunez, Marruecos, y la República Arabe Saharui, invadida por
Marruecos, y que forman parte del mundo árabe; y la otra, el África
subsahariana, entre ambas, el desierto más grande del mundo, que va del
Atlántico al Mar
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Médico especialista en Salud Pública, profesor jubilado de la
Universidad de Carabobo y del Instituto de Altos Estudios del Ministerio de
Salud. Constituyente 1999. Correo: oscarfeo@msn.com
Rojo en
una extensión de más de 7 millones de Km2 y que separa nítidamente ambas sub
regiones, con países que comparten ambas culturas, en la franja del sahel, como
Sudán, Mauritania y Malí.
A partir
de 1952 Egipto, con Nasser a la cabeza, desarrolla una postura claramente
antimperialista; en Argelia se libra la primera gran guerra de liberación, Ben
Bella conduce al pueblo argelino a su independencia. Pero no vamos a referirnos
en este artículo a la Africa árabe del norte, sólo recordamos que ellos
desarrollaron regímenes nacionalistas, panarabistas, y antimperialistas,
construyeron lo que se denominó el "socialismo árabe" que será
analizado en otro momento.
En África
subsahariana, en la década de los 50, al concluir la 2da. Guerra Mundial, y con
el inicio de la guerra fría, se inician las luchas de liberación del continente
africano.
Las
metrópolis coloniales, tratan de construir salidas que les permitan mantener su
poder y privilegios. Instalan y protegen sangrientas y corruptas dictaduras,
como la de Amin Dada en Uganda, y Mobutu en Zaire, promueven guerras y venden
armas a todos los bandos. Sin embargo, se conforma una pléyade de dirigentes,
que se nutren de ideas libertarias y socialistas, como Lumumba en el Congo,
Nyerere en Tanzania, Nkrumanh en Ghana, Seko Ture en Guinea, Senghor en Senegal,
Sankara en Burkina Faso, Mandela en Surafrica, Keita en Mali, Kereku en Benin,
Cabral en Guinea Bissau, Agosthino Neto en Angola, Mugabe en Zimbawe, Samora
Machel en Mozambique. Buena parte de ellos abrazan no solo las causas de la
independencia, sino asumen las banderas del socialismo y en algunos casos del
marxismo.
En el
marco de esta reflexión, recordemos que esos procesos se inician en plena
guerra fría, marcada por el conflicto capitalismo-socialismo, personificado en
EEUU y la URSS, y muchos de esos países africanos comienzan a transitar su
camino al socialismo con la influencia de lo que conocemos como
"socialismo real o del siglo XX", caracterizado por una concepción
reduccionista del marxismo, que confundió socialismo con estatización, y más
que construir socialismo, lo que hizo fue sustituir la dirección capitalista
del Estado por "cuadros revolucionarios" que progresivamente se
fueron transformando en burócratas de un "socialismo de estado" que
seguía reproduciendo el capital…
En ese
período de la historia africana hubo países, como Tanzania, donde Nyerere
desarrolló una propuesta política y económica, de gran originalidad, el Ujamaa,
para la construcción de una agricultura colectiva, y fue la base de lo que
luego el mismo Nyerere llamara el "socialismo africano". En Senegal,
Senghor elaboró una teoría que expuso en el texto: "Nación y vía africana
al socialismo" donde plantea que "la explotación del hombre hay que
extirparla, hay que llegar a la satisfacción de las necesidades espirituales
que trascienden nuestras necesidades materiales, estamos obligados a buscar
nuestro propio modo original, un modo negro-africano de llegar al socialismo
que nos proporcione democracia económica y libertad espiritual".
Por otro
lado, paralelas a estas experiencias "pacíficas" desarrolladas en
países como Tanzania y Senegal, hubo experiencias "cruentas", como la
de Lumumba en Congo, asesinado por la CIA y los servicios secretos belgas, para
dar paso a la dictadura de Mobutu, uno de los más corruptos dictadores de África,
o Nkrumanh en Ghana, también partidario del socialismo, derrocado por un golpe
de estado promovido por los Estados Unidos. Caso especial, Thomas Sankara,
joven capitán que tomó el poder en 1983, conocido como "el Ché de
Africa" desarrolló un gobierno antimperialista y revolucionario, asumió el
marxismo, e inició uno de los programas de cambio más ambicioso del continente
africano, cambió el nombre del país, de Alto Volta a Burkina Faso, que traduce
"país los hombres dignos", creó comités de defensa de la revolución,
avanzó programas universales de salud, tuvo gran compromiso con los derechos de
la mujer, prohibió la mutilación genital femenina y los matrimonios forzados,
pero fue derrocado y asesinado en 1987 por un golpe de estado apoyado por la Francia
"socialista" de Mitterrand. También entre los setenta y ochenta se
dan las luchas de independencia de las ex colonias portuguesas, particularmente
Angola y Mozambique, donde con una importante cooperación militar cubana,
derrotan al ejército racista de Sudáfrica, lo que abre las puertas a la
independencia de Namibia, y al fin del "apartheid" que permite la
liberación y ascenso de Mandela a la presidencia de Sudáfrica, donde desarrolla
la idea del Ubuntu (soy porque somos), forma africana de entender el mundo y
las relaciones humanas, basada en la solidaridad, el reconocimiento y respeto a
los otros, sin duda, emparentado con lo que nuestros pueblos andinos llaman
"la vida buena" o "sumak kawsay" que plantea la vida en
comunidad y la satisfacción de las necesidades de todos ente todos, en eso que
Bolivia llama el "socialismo comunitario".
La gran
pregunta, porque han no han tenido éxito esos intentos por construir el
socialismo? Qué ha quedado después de esas experiencias antiimperialistas y de
luchas revolucionarias por el socialismo? La respuesta pudiera ser casi nada,
hasta el recuerdo se ha ido perdiendo… pero por supuesto quedan grandes
experiencias y lecciones que debemos analizar con profundidad. Muchos de esos
países sucumbieron a la caída del "socialismo real" y asumieron
políticas neoliberales. No tuvieron la fortaleza de Cuba para sobrevivir con
dignidad a la desaparición del "mundo socialista" y al brutal bloqueo
imperial. Cuáles fueron los errores de esos gobiernos que quisieron construir
el socialismo y no lo lograron, y que en algunos casos estuvieron en el poder
más de veinte años, o como en el caso de Angola y Mozambique se mantienen aun,
pero ya sin contenido y práctica revolucionaria.
Hoy, los
que luchamos y reivindicamos el socialismo tenemos que aprender de esas
experiencias para no repetir sus errores y fracasos. Se impone una gran
reflexión sobre el porqué esos procesos no condujeron a los objetivos deseados,
como dicen Mészáros y Rauber, no basta que un grupo de revolucionarios tome el poder,
ya ha pasado muchas veces, no basta con las buenas intenciones de transformar
la sociedad, no basta con transformar cuadros revolucionarios en burócratas del
Estado… Es indispensable romper con la reproducción metabólica del capital que
nos hace retroceder al capitalismo a pesar de todas nuestras buenas
intenciones. Ese será el tema de nuestro próximo artículo.
jesusm_vivas@hotmail.com
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